La semana pasada vino alguien a ver mi Virago, después de que el sábado anterior no viniera un interesado, éste no sólo la vio y la probó, sino que igualó la oferta del interesado que se demoró y arreglamos para hacer el negocio.

El sábado siguiente yo llevaría la moto a Montevideo, donde escribano de por medio haría entrega de la moto y recibiría el pago.
Para aprovechar el viaje, me contacté con el vendedor de una Suzuki GS500E que por fotos estaba muy nueva. Así fue, el sábado a media tarde partí en mi último viaje en Virago rumbo a Montevideo.
Lo primero que hice fue llegar a ver esta moto, una flamante Suzuki GS500E modelo 2000, pero empadronada en el año 2006, con apenas 14700 kilómetros recorridos, la vi, la probé,la examiné por todos lados y cerré de palabra el trato, ya que para tener todo el efectivo, primero tenía que ir a cerrar la venta.
Entonces me fui, hice la venta, con una demora bastante importante porque el escribano no aparecía, pero finalmente a unas 2 horas de haber empezado la venta me tomé un taxi para ir a comprar la Suzuki.
Una hora más tarde estaba saliendo de la escribanía, con la llave en la moto y la sonrisa marcada de oreja a oreja, una breve parada a llenar el tanque y a la ruta rumbo a Punta del Este.

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